La dama de la Lluvia

(para Ali)

A veces, extendía sus manos
con las palmas hacia arriba,
evaporando su sonrisa en el aire
y recogía en los cuencos de ellas,
hilitos de lluvia que llevaba a su cara.
Otras, tan solo se acercaba
–tenuemente-
al empañado cristal de la ventana,
mientras su mirada se diluía
en las gotas posadas sobre las hojas,
o en aquél colibrí –pardo como el día-
que se bañaba ajeno a todo en el alero.

Mujer de agua, Dama de la lluvia,
imaginaba un mundo de vida
en las transparencias húmedas
que absorbían los colores, y daban,
vida propia a sus ensueños.

Un día, se mimetizó con el rocío
acurrucándose entre los pétalos
de una extraña y vivaz rosa,
y allí espera a su amado, cada día,
para que en vuelo, llegando del alero,
le robe de a uno, sus interminables besos.

Julio A. Expósito
04/12/09

Tengo cierta predilección por los días de lluvia.
Gracias, colibrí, entrañable amigo español, poeta loco de versos exquisitos

1 comentarios:

Unknown dijo...

Hola, Dama de la lluvia, mirando la fecha compruebo que en no mucho cumplirá un año...Besos.
Dr. Atl.